viernes, 14 de agosto de 2015

Verdad que tengo este blog. Aveces lo olvido. Y lo recuerdo cuando menos debería. Antes escribía mucho... ahora no. Antes reflexionaba más sobre la vida también. Creo que volveré a escribir. Lo echo de menos y recuerdo que me hacía bien.
Quizás ya no estoy tan pitiá emocionalmente y no necesito escribirlo todo para ordenar mi cabeza. Ahora una cervecita con limón y una personita que me escuche, basta. Aunque no hay mucho que escuchar ultimamente.
Me siento vieja, me siento grande, me siento en ese momento en que ya no tienes nada más predestinado y hay que tomar decisiones. Pero las decisiones ya no dependeran tanto de mi. Dependerán ahora del contexto, de las oportunidades que se presenten.
No sé qué haré con mi vida ahora.
Sólo tengo claro que en el verano iré a recorrer Bolivia. Porque sí. Porque puedo, Porque junté las lucas y porque me lo merezco. conchetumare.
Pero de ahí? no sé. no sé qué será de mi vida. No sé que haré ni donde ni con quién.

Y no sé por qué. Quizás porque estoy en esta etapa, quizás porque dejé tirado a la mitad el libro de ciencia política cuando quedan 11 días pal examen de título. me falta caleta por estudiar. iré en pelota a esa hueá. Quizás porque voy a cumplir 24 años. 24 ya suena grande. ya no me gusta. veinticuatro.
Quizás no sé por qué pero me puse a pensar... y quizás lamentar... la facilidad con la que saco a las personas de mi vida.
Quizás sea bueno, quizás no. No sé
Pero cuando me hacen daño, cuando descubro que me están haciendo daño, o cuando llego a un punto en que ya colapsé de aguantar daño... saco a la gente de mi vida.
He perdido ene amigas, y muy buenas amigas. Esas amigas que te proyectai forever and ever.
O minos. Porque me rompieron el corazón, porque me lo rompian constantemente, o porque por más que lo intenté, e hinché y me la jugué, no logré tener los suyos.
(uno en realidad. Sólo por uno dejé todo en la cancha y cuando ya estaba ahí, listo, cocinado todo, listo pa servir... me dice que no. culiao. super culiao. feo culiao.). (no mentira).
Pero las amigas...
No sé, siento que mi mantra de la alergia a la teleserie venezolana la tengo demasiado arraigada. Es que de verdad, cuando la gente cambia, y cambia para mal... siento que no tengo el tiempo ni la energía para esperar un cambio de vuelta.
Cuando me traicionan, cuando me engañan, cuando me rompen el corazón... sí. Lloro. Sí, sufro. Sí, lo paso mal y me quiero morir... pero siempre opto por sacar a las personas de mi vida... me hace sentir... libre. Mejor. Mejor conmigo misma. Más tranquila.
Y no sé hasta que punto puede ser eso egoísmo. Quizás me falta tener mas paciencia y luchar más por las relaciones. Tratar un poquito más de arreglar las cosas y rescatar lo que queda, el amor, el cariño, la amistad tan intensa que alguna vez hubo.
Pero nunca lo hago...
Quizás porque siempre vuelven a construirse nuevas amistades, vuelven a construirse nuevas relaciones. Y me vuelvo a enamorar, vuelvo a disfrutar con nuevas personas.
No sé. no sé si esté bien. no sé si sea bueno ver la vida así, tratar la vida así, sacando a las personas rápido... Me ha servido, me ha hecho bien, porque en serio que me carga la teleserie, me carga el show pobre, me carga el llanto y el sufrimiento y las relaciones tóxicas. Me carga la gente que no me aporta, y me super mega carga la gente que no solo no aporta, sino que resta.

Siento que es un poco ver a las personas como objetos. Mientras satisfagan mis necesidades e intereses, los mantengo... si no, shao.
Aunque ya. no sé. no sé en realidad. Es que tampoco me deshago de ellos porque sí. Sino cuando de verdad me hacen daño... y tampoco soy una princesa débil y super sensible... pero cuando me insultan, o cuando me mienten durante meses, o cuando me abandonan en momentos en que estoy pal pico... o cuando después de meses me dice que en verdá no quiere nada serio cuando yo ya estaba eligiendo el vestido de novia??? jaja no, next, shao.
Creo que el amor propio va primero a cualquier otro tipo de amor, y la gente que repercute en eso, o que no te ama como lo mereces... no merece estar en tu vida.

Y lo peor es que he echado de menos a muchas personas que saqué, pero no hago nada, no las busco... sigo con mi vida. Pero cuando me echan de menos, si me han buscado. Bueno, no todes, nunca tan rockstar... Y pucha, me buscan pero como que en realidad no me interesa. Es como que tu momento ya pasó, perrita.
Las relaciones hay que cuidarlas y disfrutarlas en el momento. Cuando se quiebran y todo se va a la chucha... ya era.

martes, 31 de marzo de 2015

Qué chucha estudié

No, mentira. Amo mi carrera... carrera i love you caleta. Pero si así va a ser mi vida... sentada 8 horas al día en una oficina, me voy a morir.
Aunque sé que no será así, sé que será mejor, sé que es sólo la práctica y que la pega que nadie quiere hacer porque es una paja, se la chantamos a la practicante.
Van tres semanas, quedan diez.
No soporto irme directo desde la oficina pa la casa, me vuelve histérica... siento que es un día que no viví. He gastado ene plata porque llamo a todo el mundo para que salgan conmigo, para ir a tomar algo, a comer algo, al cine, a una exposición, a lo que sea que logre no tenerme en mi casa a las siete de la tarde. Ir al gimnasio también. Aunque ahora voy menos, y me da mucha lata eso.
Igual he conocido personas bacanes y he aprendido cosas interesantes y me he enterado de cahuines que no me enteraría de otra forma.
Que atroz crecer.
Dije que comenzaría a estudiar en abril y mañana comienza abril.
Lilith está tan grande, y yo estoy tan vieja.
Puras mechonas, puros mechones... que no me conocen y que no les conozco, pero que no tuvieron ni un poco de miedo al querer ser parte del feminismo, a querer aprender, trabajar y luchar. Ya me caen bien por eso.
Lilith está tan grande.
Y yo estoy a meses de titularme...

lunes, 27 de octubre de 2014

Hace un par de años hice un pequeño pero gran cambio en mi vida. Hace un par de años dejé de guardarme lo que pienso y lo que siento, sobretodo lo último. Comencé a decir las cosas que me parecían mal, las cosas que me hacían mal... y bueno, las cosas positivas también.
Aprendí a la mala que guardarse los sentimientos termina pudriéndote por dentro, y comencé a llorar sin miedo, a decir te quiero, te amo, te extraño, sin miedo. A alejar de mi vida a las personas que me hacen daño sin dudarlo ni arrepentirme, a pelear por las relaciones que me interesan y quiero mantener.
Aprendí a decir adiós, a mandar a la chucha de forma educada. Aprendí lo importante que es no mentir, la importancia que tiene la verdad, el ser honesta con los demás pero en especial conmigo misma. Aprendí así a valorarme más, a poner mi amor propio por sobre el amor por un tercero. Y así es también como aprendí a ser más libre, a sentirme mejor conmigo misma, a tener una mejor salud emocional y mental... alejando a las personas dañinas y aferrándome a las valiosas, a las que me hacen bien.
Por eso.. por eso mismo me duele tanto que me mientan, que me vean la cara de tonta, que seas capaz de mirarme a la cara y mentir, o ocultar, y mentir con cosas mínimas... detalles insignificantes... mentir gratuitamente.
Me duele tanto, tanto tanto sentir que no confías en mí, que piensas que podría hacerte daño.
Y entiendo a la perfección el motivo de tus mentiras, la razón por la que ocultas gran parte de tu vida... entiendo tus miedos, tus traumas, el daño que aun tienes en tu corazón... pero aún así me duele y me cuesta soportar que me mientas.
Me duele entregar tanto, sacrificar tantas cosas para poder brindarte lo mejor, para hacerte feliz, para verte reír, para que te sientas tranquilo, acompañado, querido. Me duele esforzarme día a día para verte feliz, y que al final del día puedas mirarme a los ojos y mentir sin problemas.
Y es tan terrible, tan incómodo estar en esta posición, de saber las mentiras, de estar envuelta en una bola de mentiras, en que no puedo decir nada porque otros salen dañados, en que no puedo decirte que sé la verdad porque tú saldrías herido, porque otros saldrían heridos.
Las mentiras son una mierda, hacen daño, y que pena... que pena por ti que tienes que andar mintiendo, mintiéndome y mintiéndote. Que agotadora debe ser tu vida, que cansador debe ser vivir así...
Y lo más terrible es que no puedo, no quiero mandarte a la mierda. Hace un par de meses no me habría importado, hace un par de meses estas mentiras me daban lo mismo, era capaz de estar por sobre ellas.. pero hoy no. hoy que te quiero, hoy que te conozco más, hoy que decido que no quiero sacarte de mi vida, hoy que siento que me importas... hoy no, no puedo decirte que sé la verdad, que me duele que me mientas, que eres un mentiroso, que las mentiras me pudren y que te puedes ir a la mierda.
No puedo. Pero tampoco me merezco esto. No me merezco a alguien mentiroso, no me merezco sentirme así, estar triste, sentir que todos los sacrificios, todos los gestos de cariño no valen lo suficiente como para tener tu confianza. No merezco sentir que todo lo que entrego se retribuye de esta forma. No merezco estar en una posición incómoda en la que debo tragarme las mentiras y mentir a los demás sólo para cuidar tu salud emocional, tu bienestar.

Como dijo Cristina a Meredith antes de irse para siempre a Suiza...  He's not te sun, you are.



sábado, 11 de octubre de 2014

Me di un break, aunque sea una semana, o dos, no sé. Un break de los médicos, de los exámenes, de estar en clínicas, de las caras de "pobrecita.... ¿y tan joven?"
Porque si, soy joven con enfermedades de vieja.
Y la he llorado caleta, creo que ha sido uno de los peores años que he tenido.
Y me da rabia que es justo, justo justo cuando yo opté por vivir sano, que me puse las pilas, que hago deporte, que como sano, que intenté dejar el copete pero el copete es más fuerte.
Que fui al médico por un dolor brutal de cabeza y terminé con hipertensión. A los 22.
Que tengo que hacerme un examen que cuesta 250 lucas porque quizás tengo un tumor.
Que tengo que hacerme otros examenes porque de tanto trotar y bailar me cagué las piernas y me duele.
La industria de la salud se ha enriquecido demasiado conmigo este año.
Todo lo que fui ahorrando para el verano ya me lo pitié en remedios, en exámenes y consultas.
Y de verdad que la he llorado caleta. La lloré, en realidad. Hubo un tiempo en que no quería más, en que lloraba 4 veces al día, en que cuando fui a comprar unas pastillas nuevas que me dieron y la vendedora me atendió mal, sali de la farmacia y me derrumbé en una banca, en plena calle, a llorar, sin parar, ahogándome, porque estaba chata, harta, colapsada.
Pero ya no es tanto. Ya me acostumbré, ya me hice el hábito de todas las pastillas que debo tomar en las mañanas, todas las que debo tomar en la noche, las cosas que no puedo comer, las cosas que no puedo tomar, las cosas que no puedo hacer.
Aunque extraño tomar café y trotar. Creo es lo que más de duele.
Y creo además que lo único bueno que ha tenido este año es el gimnasio. Porque lo paso demasiado bien, porque me hace sentir demasiado bien, porque he conocido demasiadas personas, demasiados nuevos amigos y amigas que me hacen reír, que me apañan en las locuras, que se ríen conmigo y de mí, que están para ayudarme y para aconsejarme y decir las palabras de ánimo que en algún momento necesité.
Jamás pensé que sería así, que los profesores serían de mi misma edad, que me haría de un grupo de amistades tan diversas, tan extraña, son todos tan diferentes, tan diferentes a mí. Y me colapsan, me han colapsado y aveces me caen mal, pero al final del día esas diferencias son las entretenidas y entre pelea y pelea logramos ir de paseo a Valpo, y lo pasamos bien, y fuimos felices.

Estoy en un break porque uno ya en serio, puedo aguantar con las pastillas un tiempo más, haciendo como que no pasa nada... y dos, porque weón no tengo 250 lucas para un exámen culiao. Que más encima si me lo hago y me arroja que no tengo ningún tumor... me voy a enojar.




sábado, 12 de abril de 2014

Aveces hecho de menos a mi mamá. Hecho de menos estar en Temuco, estar con mis amigas, con mi perra que ronca y está vieja, virgen y con cáncer.
Pero por sobre todo hecho de menos a mi mamá. Especialmente ahora que tengo miedo.
Porque me da miedo. Porque cuando paso más de 4 horas sin comer, me comienzan a tiritar las manos. Y aveces se me olvida comer y lo recuerdo cuando mis piernas comienzan a sentirse débiles y mis manos me pesan, y mis dedos tiritan.
O como hoy en que tuve que retirarme en plena clase de energy fit porque me sentía mareada, me sentía ebria, como con 4 vodkas encima.
Y muchas veces no le cuento todo lo que me pasa, no para evitar el "te lo dije", sino que para evitarle preocupaciones, evitar preocuparla. Ya tiene muchas preocupaciones como para estar preocupada por mí, que estoy a 8 horas de distancia.
Además los "te lo dije" los recibo a diario, las recriminaciones, los recordatorios de todo lo que hice y todo lo que nunca hice.
Que antes me comía un pan entero a la once. Obvio, qué persona normal no se come un pan entero? Que antes le echaba azúcar al té, que me comía una bolsa entera de rolls o de papas fritas o de doritos. Pero no podía evitarlo, no puedo evitar eso. Estoy cagá de la psiquis y soy muy nerviosa, y soy muy ansiosa, y calmo (o calmaba) la ansiedad con comida, especialmente en período de pruebas. Yo antes era flaca, era muy flaca, era terriblemente flaca... y entré a la U.
Y lo peor es que yo me sentía gorda en el colegio, me sentía fea, no me quería, no me quería físicamente.
Y ahora que estoy gorda sí jajaja. Ahora me gusto, ahora me quiero, ahora me amo, con todos mis kilos extra incluidos.
Pero el problema es que mis kilos extra me quieren matar. La genética de mi familia me quiere matar.
Y ahora que se fue Cecilia, yo elegí vivir sano, y lo paso bien, y he bajado mucho de peso, y ando con más energía, y ando más contenta, incluso he dejado el copete. Igual estaba pensando dejarlo hace rato, o disminuirlo en realidad. Creo que descubrí que tengo un problema con el alcohol cuando desperté en la cama de una amiga sólo con ropa interior y sin saber cómo, ni por qué.
Mi amiga estaba en pelota.
Hola.
Pero me estoy acercando a la senda del señor. Porque tengo miedo, porque no quiero ser diabética, porque no me quiero morir.
Y me gusta esto, y lo paso bien. Tengo profes bacanes y muchos minos ricos perros zorrones cabezas de músculo para mirar en el gimnasio. Y ando con más energía en el día, y duermo mejor en la noche.
Y me siento mejor, conmigo, con mi cuerpo, con mi salud.
Incluso me hice el PAP. Así de responsable soy ahora. Bueno igual debí hacérmelo hace caleta.
La cosa es que no me quiero morir, porque me gusta vivir.







jueves, 3 de octubre de 2013

holiwi

Igual la lloré, con mocos incluidos.. porque pucha, de verdad quería que funcionara, y yo sabía que iba a funcionar, que me iba a resultar... porque hueá que me propongo hueá que me resulta... y mi ego sube, y mi currículum se engorda, y yo aprendo mucho y soy muy feliz... PERO. Bueno. No siento que fracasé, porque no es así como que no lo intenté. Porque estaba decidida po, tenía todo listo, todo calculado. Pero el día, EL DÍA en que yo tenía que tomar la oportunidad, jugármela, creerme el cuento y conseguirlo.... estaba a ocho horas de distancia de aquí... con gastroenteritis; vomitando y cagando hasta el alma que no tengo, y volando en 39° de fiebre. Así que a pesar de que igual la lloré, no me siento fracasada, siento (o prefiero sentir) que el destino (culiao) prefirió que yo estuviese con diarrea fulminante mundial en vez de estar aquí jugándomela... por qué? qué se yo. Espero sea porque no me correspondía, no debía tomar esa oportunidad, the only one oportunidad. Quizás hayan mejores cosas para mí en aquella fecha. Quizás...

Cumplí 22 años. (hola)

Logré que se abriera el electivo de género y mucha gente lo tomó, y la mitad del curso son hombres.. y mucha gente quedó fuera porque no quedaban cupos!.. Felicidá =)
Y estoy trabajando en la JUNJI, junto a la asesora intercultural... y yo iba con la disposición de ser la hueona que reparte café o saca fotocopias.. pero no, mi pega es mucho más que eso, es mucho más bacán, es una hueá que nunca soñé porque jamás pensé que yo sería parte de un proyecto así. Y es mucha pega, tiene pa rato... pero me tiene entusiasmá =)
Me dieron la ayudantía de Cornejo, soy ayudante de Administración Financiera... YOOOOO PO.. EEEELLAAAA. jaja. que cuático. y tengo que hacer clases, y poner notas!! tengo el poder del 20% del ramo! Cuático =)
No sé cómo, en qué momento, pero el colectivo feminista pasó a ser oficialmente grupo organizado. Aun no nos presentamos en sociedad, aun ni siquiera tenemos un nombre ni una orgánica! sólo hemos hecho intervenciones salidas desde la espontaniedá, y ya  tenemos presupuesto asignado jajajaj.
Qué más?
No sé
Estoy demasiado cansada, tengo sueño, hago demasiadas cosas al mismo tiempo y puta la hueá, no logro entender cómo aun no exploto de felicidad.
Ah porque a todo lo anterior sigo con el preu (que este año sí que ha estado... interesante jaja) y la U, mi carrera, mi cochiná de carrera que amo. En un par de meses más seré licenciada.. YO PO. Licenciada en Ciencia Política. Cómo? no sé. no entiendo. Pero aquí estamos ah, a punto de licenciarnos....


lunes, 26 de agosto de 2013

Me transporté, me moví de lugar. Salí de esta cama que me tiene prisionera, dejé atrás y olvidé el dolor de estómago que me tiene mal. Olvidé que hay una bomba de hormonas circulando por mis venas en dirección a mis ovarios, porque abortar es mucho más caro.
Me moví de aquí, retrocedí años y me vi desde fuera, desde arriba, desde ojos ajenos.
Cómo llegué a esto? cómo llegué hasta aquí?
Un poder sobrenatural para obviar y superar lo malo, una habilidad extraterrenal para cerrarme y no permitir dolor alguno, sufrimiento alguno.
Perdí el miedo. Perdí el miedo a atreverme, le perdí el miedo al ridículo y a equivocarme. Perdí el miedo a intentarlo, a jugármela.
Perdí el miedo a llorar, a sentir. A amar y dejarme amar.
Por sobre todo perdí el miedo a amarme y defender mi amor propio. Defender mis ideas e ideales, mis puntos de vista y defender-me.
Voy a cumplir veintidós años la próxima semana, y por primera vez en mucho tiempo no siento que voy a cumplir años y no he hecho nada con mi vida.
He hecho todo, he hecho todo lo que he querido y lo que me corresponde. He hecho todo lo que he podido y sé que es lo próximo que quiero hacer.
Me transporto años atrás, me miro desde lejos... y me cuesta conocerme, me cuesta re-conocerme.
Hace tanto ya que no me siento una niña chica,
me equivoqué tanto que aprendí demasiado.

La felicidad me inunda y me ahoga el sentir que hay más felicidad esperándome. Que soy dueña de mi vida, que soy capaz de soñar y cumplir mis sueños. Que soy dueña de mis ideas y mi cuerpo.
Pequeñas batallas, pequeñitos triunfos así como también otros muy grandes, que me llenan, me hacen sentir viva.

Estoy viva, más viva que nunca

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